La reciente visita de la ministra Sandra Pettovello a Mar del Plata abrió una instancia de diálogo institucional que no podemos desaprovechar. Frente a las autoridades nacionales, dejamos en claro que detrás de cada barco costero y fresquero hay familias, tripulaciones y un entramado productivo que necesita reglas claras para no desaparecer.
EL ENCUENTRO INSTITUCIONAL Y LOS RECLAMOS DEL SECTOR
Nuestra participación en la reunión no significó resignar ninguno de los reclamos que venimos sosteniendo. Planteamos con firmeza la realidad que golpea a nuestras pequeñas y medianas empresas familiares. Valoramos las iniciativas de formación y capacitación, pero remarcamos que capacitar para el trabajo requiere, antes que nada, cuidar las fuentes laborales existentes y defender a las unidades productivas que generan empleo genuino en tierra y a bordo.
LA DISTORSIÓN DE LAS CIFRAS OFICIALES FRENTE A LA REALIDAD DEL MUELLE
Desde los despachos centrales se suele festejar el aumento en las estadísticas de descargas y exportaciones. Sin embargo, esos números corresponden principalmente a la zafra de langostino y calamar en puertos patagónicos, donde gran parte de la materia prima sale entera hacia el exterior sin generar mano de obra local.
Mientras esas planillas muestran récords, en Mar del Plata las descargas de fresco cayeron fuertemente y una parte importante de la flota costera permanece paralizada o debe migrar a puertos como La Plata o Lavalle para amortizar los costos de navegación.
COSTOS OPERATIVOS, COMBUSTIBLE Y COMPETITIVIDAD
No pedimos subsidios ni tratos de privilegio. Lo que exigimos son condiciones equitativas para competir. Hoy el precio del combustible y su pesada carga tributaria asfixian la operatoria diaria. Mientras países vecinos compiten con valores de combustible tipo “bunker”, nosotros salimos a pescar con costos que vuelven inviable la marea.
Si a esto le sumamos la falta de una representación equilibrada dentro del Consejo Federal Pesquero, donde la provincia de Buenos Aires queda sistemáticamente relegada frente a decisiones que favorecen la concentración en pocas manos, el panorama para las PyMEs se vuelve crítico.
EL VALOR SOCIAL DE LA PESCA FRESQUERA
El artículo primero de la Ley Federal de Pesca consagra el derrame social y el desarrollo del empleo como principios rectores de la actividad pesquera nacional. Cada cajón de pescado fresco que descarga un barco costero moviliza al filetero, al estibador, al transportista, a los talleres navales y al comercio de barrio. Fomentar la industrialización a bordo a costa de vaciar los muelles y las plantas de procesamiento en tierra es un error estratégico que atenta contra el tejido social de Mar del Plata.
DEFENDER LA PESCA COSTERA ES DEFENDER EL TRABAJO ARGENTINO
El diálogo abierto con el Ministerio de Capital Humano debe traducirse en mesas de trabajo concretas y en decisiones políticas que escuchen a quienes estamos todos los días en el muelle. La reconversión y la modernización no pueden ser sinónimo de achique o desaparición de las empresas familiares.
Seguiremos levantando la voz en cada ámbito institucional para que la pesca costera y fresquera tenga el lugar que le corresponde en la matriz productiva del país.


